Control de enfermedades y administración de la atención

A veces, usted necesita un poco más de ayuda. Un administrador de atención está aquí para ser su defensor. Los administradores de atención son enfermeros o trabajadores sociales que están capacitados para ayudarlo a comprender su afección de la salud y recibir la atención médica y de salud mental que necesite. También pueden comunicarlo con otros recursos locales.

Un administrador de atención está disponible para brindar educación y ayudar a los miembros a comprender sus problemas médicos y sus necesidades de atención médica. Esto incluye:

  • Necesidades perinatales: asesoramiento médico o ayuda necesarios durante su embarazo.
  • Miembros con necesidades especiales: como asma, diabetes, anemia falciforme o discapacidades físicas.
  • Uso adecuado de la sala de emergencias (ER): si tiene un hueso quebrado, lesiones graves o quemaduras. 
  • Necesidades de salud conductual: si siente depresión o si hay abuso de alcohol o drogas.

También harán lo siguiente:

  • Ofrecer coordinación y colaboración de las necesidades de atención médica
  • Proporcionarle información sobre recursos
  • Ofrecerle capacitación sobre sus beneficios
  • Ayudarlo con autorizaciones y remisiones

Los administradores de atención lo ayudarán a hacer lo siguiente:

  • Buscar un proveedor de atención primaria
  • Programar consultas al médico
  • Encontrar especialistas, como psiquiatras, terapeutas, centros de enfermería especializada y más

Los administradores de atención pueden trabajar con usted para hacer lo siguiente:

  • Obtener cualquier equipo médico que usted necesite
  • Comunicarse con Medicaid o CHIP en su nombre
  • Coordinar el transporte a su médico, a la farmacia o al hospital

¿Desea obtener más información? Llame a Servicios para Miembros y solicite comunicarse con Administración de la atención:

Parkland HEALTHfirst al 1-888-672-2277
Parkland KIDSfirst al 1-888-814-2352

El asma afecta a las personas de diferentes maneras. En algunas personas es peor y les causa muchos problemas para respirar. Otras personas no tienen tantos problemas. Si usted tiene asma, lo importante es analizar su caso con su médico. Estamos aquí para ayudar.

Si no corre mucho peligro, le daremos información para ayudarlo a cuidarse por sí mismo.

Si corre un riesgo alto, un entrenador de salud o un administrador de casos lo llamará para hablar acerca de su atención. Estos son algunos temas de los que hablará con usted el entrenador de salud o el administrador de casos:

  • Cómo cuidar su asma en el hogar
  • Por qué es importante tomar su medicamento
  • Qué causa ataques de asma
  • Por qué debe hacer lo que su médico le indica
  • Qué maneras hay de cambiar sus hábitos para sentirse mejor

Es importante que aprenda todo lo que pueda sobre el asma.

Si desea obtener más información sobre el programa de control del asma de Parkland Community Health Plan, llame a Servicios para Miembros sin cargo al 1-888-672-2277 o al 1-888-814-2352. Pregunte por un administrador de atención del asma.

 

Las personas con diabetes tienen demasiado azúcar en la sangre. Si tiene diabetes, podemos ayudarlo a controlarla mejor. Sin tratamiento, usted podría desarrollar problemas de salud más graves, como enfermedad cardíaca. La diabetes también puede afectar gravemente su vista.

Algunas personas tienen diabetes leve. Cuidan de su afección haciendo ejercicios y comiendo alimentos saludables. Otras personas tienen un tipo de diabetes más grave. Ellos deben inyectarse una hormona llamada insulina. La insulina ayuda a que las células de su cuerpo utilicen los alimentos de la forma correcta. Todas las personas que padecen diabetes necesitan la atención de un médico.

Tenemos un programa para el control de enfermedades orientado a los miembros con diabetes. Si es su caso, comparta esta información con su médico y con nosotros. Llámenos si su médico le informa que padece diabetes. Trabajaremos con usted para determinar si corre un riesgo bajo o alto de sufrir problemas.

Si corre un riesgo bajo, le daremos información para ayudarlo a cuidarse por usted mismo. Además, trabajaremos junto con su médico para que obtenga la atención adecuada.

Si corre un riesgo alto, un entrenador de salud o un administrador de casos lo llamará para determinar si necesita más ayuda.

Podemos enseñarle sobre la diabetes y ayudarlo a cuidarse. Aprenderá:

  • Cómo cuidar su diabetes
  • Cómo controlar su azúcar en la sangre
  • Por qué debe tomar sus medicamentos
  • Cómo cuidar bien sus pies
  • Por qué debe hacer lo que su médico le indica
  • Cómo aprender hábitos saludables para sentirse mejor

También podemos ayudarlo a programar su examen anual de la vista relacionado con la diabetes y su examen anual del pie. Es importante que aprenda todo lo que pueda sobre su diabetes.

Si desea obtener más información sobre el programa de control de la diabetes de Parkland Community Health Plan, llame a Servicios para Miembros sin cargo al 1-888-672-2277 o al 1-888-814-2352. Pregunte por el administrador de atención de diabetes.

Recursos: Asociación Estadounidense de Diabetes

Resfrío y gripe

El resfrío común y la influenza, llamados comúnmente “la gripe”, son infecciones que afectan las vías respiratorias (la boca, la nariz y los pulmones, y los conductos entre estos). A diferencia de un resfrío, la gripe lo puede enfermar gravemente. Puede derivar en una neumonía, la cual es una infección pulmonar grave. Para algunas personas, especialmente los adultos mayores, los niños pequeños y las personas con ciertas afecciones crónicas, la gripe puede tener complicaciones graves y puede ser mortal.

Cualquier persona puede contraer la gripe. Pero tendrá más probabilidades de contagiarse si sucede lo siguiente:

  • Su sistema inmunitario se encuentra debilitado
  • Tiene contacto frecuente y cercano con niños pequeños
  • Trabaja en un entorno de atención médica, en el que puede estar expuesto a gérmenes de la gripe
  • Vive o trabaja con alguien que tiene gripe
  • No ha recibido la vacuna antigripal anual

Virus. Los virus se propagan por el aire cuando una persona que tiene gripe tose, estornuda, se ríe o habla. Cuando se encuentra cerca de esa persona, puede contagiarse si respira el mismo aire. También puede contagiarse cuando toca una superficie que esa persona ha tocado. Así, transfiere los gérmenes a sus ojos, su nariz o su boca. No toque pañuelos de papel usados, ni comparta utensilios, vasos ni cepillos de dientes con una persona infectada. Eso también lo puede exponer a los virus de la gripe.

Los síntomas de la gripe tienden a alcanzar su máxima intensidad rápidamente y pueden durar desde algunos días a algunas semanas. Estos incluyen lo siguiente:

  • Fiebre, generalmente más alta que 101 °F  (38.3 °C), y escalofríos
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Tos seca
  • Goteo nasal
  • Cansancio y debilidad
  • Dolores musculares

La gripe usualmente mejora por sí sola. En algunos casos, es posible que su médico le recete un medicamento antiviral. Esto puede ayudarlo a mejorarse antes. Para que el medicamento lo ayude a mejorarse, debe tomarlo lo antes posible luego del comienzo de los síntomas. Si desarrolla neumonía u otra enfermedad seria, es necesaria la atención hospitalaria.

  • Beba mucho líquido, como agua, jugo y sopa tibia, para evitar la deshidratación. Una buena regla es beber la suficiente cantidad de líquido que lo haga orinar la cantidad normal diaria.
  • Haga mucho reposo.
  • Pregúntele a su médico sobre el acetaminofeno (Tylenol) u otros medicamentos contra la fiebre y el dolor. Tome el medicamento solamente de la forma indicada. No administre aspirina a niños menores de 18 años de edad. Puede causar una enfermedad rara, pero grave, llamada síndrome de Reye.
  • Llame a su médico si la fiebre excede los 101 °F (38.3 °C) o si está mareado, aturdido o con falta de aliento.
  • Lávese las manos con frecuencia, especialmente después de toser o estornudar Si no, lávese las manos con un gel de alcohol para manos que contenga al menos un 60% de alcohol.
  • Tosa o estornude sobre un pañuelo de papel. Luego, deseche el pañuelo de papel y lávese las manos. Si no tiene un pañuelo de papel, tosa y estornude sobre el ángulo interno del codo.
  • Permanezca en su casa al menos 24 horas después de no tener más fiebre ni escalofríos. Asegúrese de que la fiebre no esté oculta tras los medicamentos antifebriles (como por ejemplo, ibuprofeno).
  • No comparta comida, utensilios, vasos ni cepillos de dientes con otras personas.
  • Consulte con su médico si las demás personas en su hogar deberían recibir medicamentos antivirales para ayudarlos a evitar la infección.
  • Una de las mejores formas de evitar la gripe es colocarse la vacuna antigripal todos los años. Los virus de la gripe cambian de año a año. Por ese motivo, los médicos recomiendan colocarse la vacuna antigripal cuando comienza el otoño o el invierno. La mayoría de las veces, la vacuna se administra en forma de inyección. Pero es posible que algunas personas reciban la vacuna como aerosol nasal. Su médico le puede indicar cuál es la vacuna adecuada para usted.
  • Lávese las manos con frecuencia. Está comprobado que el hábito de lavarse las manos con frecuencia previene la infección.
  • Lleve consigo un gel de alcohol para manos que contenga al menos un 60% de alcohol. Utilícelo cuando no pueda lavarse con agua y jabón. Los geles de alcohol eliminan la mayoría de los gérmenes y son de uso seguro para los niños.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • En su casa o en el trabajo, limpie con frecuencia los teléfonos, el teclado de la computadora y los juguetes con paños desinfectantes.
  • Si es posible, evite el contacto cercano con otras personas, especialmente con los niños.

 

Si tiene 65 años o más, si fuma o tiene alguna afección crónica de salud, consulte con su médico si debería recibir la vacuna contra la neumonía. Haga clic sobre el nombre del plan que se encuentra abajo para obtener más información sobre cómo inscribirse.

Para algunas personas, la gripe puede ser muy grave. El riesgo de tener complicaciones es mayor en los siguientes casos:

  • Niños menores de 5 años de edad
  • Adultos mayores de 50 años de edad
  • Personas con una enfermedad crónica, como diabetes o enfermedad cardíaca, renal o pulmonar

Personas que viven en un hogar de convalecencia o en un centro de atención a largo plazo

El lavado de manos es una de las mejores formas de prevenir muchas de las infecciones comunes. Si brinda atención o visita a una persona con gripe, lávese las manos cada vez que ingrese o salga de la habitación. Siga los siguientes pasos:

  • Utilice agua tibia y mucho jabón. Haga mucha espuma.
  • Lávese toda la mano, debajo de las uñas, entre los dedos y hasta las muñecas.
  • Lávese las manos al menos durante 15 segundos. No se limpie de manera superficial solamente, friéguese bien las manos.
  • Enjuáguese y deje que el agua corra por sus dedos hacia abajo, no hacia las muñecas.
  • Séquese bien las manos. Utilice una toalla de papel para cerrar el grifo y abrir la puerta.

Los geles de alcohol para manos también son una buena opción para lavarse las manos. Utilícelos cuando no pueda lavarse con agua y jabón, o cuando sus manos no estén visiblemente sucias. Siga los siguientes pasos:

  • Apriete el envase hasta colocar una cantidad similar a una cucharada de gel en la palma de su mano.
  • Refriéguese las manos vigorosamente, limpiando la parte posterior de las manos, las palmas, entre los dedos y hasta las muñecas.
  • Continué haciéndolo hasta que el gel desaparezca y sus manos estén completamente secas.